Si estás planeando tu viaje a Irlanda, hay unos pocos lugares que sí o sí deben estar en tu lista de imprescindibles. El Parque Nacional del Burren, en el condado de Clare, que dicen que parece la superficie de la luna, es uno de ellos.
Si estás planeando tu viaje a Irlanda, hay unos pocos lugares que sí o sí deben estar en tu lista de imprescindibles. El Parque Nacional del Burren, en el condado de Clare, es uno de esos lugares únicos. Dicen que la zona parece la superficie de la luna. Todo el que viaja hasta aquí coincide en que es de otro mundo. Fácil de visitar en una excursión de un día desde Dublín o Galway, aquí tienes 7 grandes razones para visitar el Burren en tu viaje a Irlanda.
1. Admira algunos de los paisajes más bonitos de Irlanda
El Burren es famoso por tener uno de los paisajes más únicos y bonitos de Irlanda. Mientras el resto de la Isla Esmeralda es conocida por sus tonos de verde, el Parque Nacional del Burren destaca por sus distintos tonos de gris. Ya sea caminando, en bicicleta, en coche o en autobús, sentirás que te han transportado a la luna. Verás losas de roca largas y planas allá donde mires, enormes rocas y lo que parecen escalones que bajan hacia el océano. El Burren da vida a todo lo que aprendiste en clase de Geografía.
2. Para en el animado pueblo de Liscannor
El pequeño pueblo de Liscannor, a pocos kilómetros del Parque Nacional del Burren, es famoso por tener la mayor proporción de pubs por habitante de Irlanda: 1 pub por cada 26 personas. No dejes de parar a tomarte una pinta de Guinness, y quizá también algo de comer, porque todo el mundo sabe que los pubs de Irlanda sirven la mejor comida de kilómetro cero. Si tienes suerte, puede que incluso encuentres música en directo, ya que esta parte del país es famosa por sus sesiones improvisadas de canciones.
3. A un corto trayecto en coche de los Acantilados de Moher
El Burren está a un corto trayecto en coche de la atracción natural más visitada de Irlanda: los Acantilados de Moher. Ningún viaje a Irlanda estaría completo sin visitar estos acantilados espectaculares, de los más reconocibles del país, e increíbles de ver de cerca sea cual sea el tiempo. No dejes de hacer la ruta a pie por los acantilados para verlos desde todos los ángulos, eso sí, sin acercarte demasiado, porque puede haber muchísimo viento en cualquier época del año.
4. El Parque Nacional del Burren tiene una de las mejores rutas de senderismo de Irlanda
Si te sientes aventurero y tienes tiempo, sube hasta la cima de Mullaghmore (también conocida como Pancake Mountain) y disfruta de las vistas espectaculares en una de las mejores rutas de Irlanda. Pasarás junto a plantas y arbustos poco comunes, tendrás que trepar por los clásicos muros de piedra tan típicos del oeste de Irlanda, y se te cortará la respiración al llegar a la cima y ver las vistas que te esperan.
5. Un paraíso para los amantes de la buena comida
Uno podría preguntarse cómo una zona de Irlanda donde no crece nada puede ser un paraíso gastronómico, pero esta parte del condado de Clare es conocida por sus artesanos, muchos de ellos premiados. Ya sea disfrutando de un helado artesanal o probando chocolate local (con sabores tan curiosos como algas o chile), no pasarás hambre en el Burren.
6. Descubre el encanto de Finavarra
Finavarra es un pueblo con encanto en la costa donde dicen que el tiempo se ha detenido. Si quieres tener una idea de cómo son las Islas Aran, o simplemente ver cómo sería la vida en una isla rural irlandesa, Finavarra es lo más parecido que encontrarás sin tener que coger un barco. Aquí lo importante es la vida rural, la agricultura y la pesca: es la oportunidad de probar la Irlanda que el tiempo olvidó.
7. Parte de la Wild Atlantic Way
Una razón evidente para visitar el Burren es que está justo en la impresionante Wild Atlantic Way, considerada una de las mejores rutas costeras en coche del mundo. Ya sea que empieces en el norte, en Donegal, en el sur, en Cork, y subas desde allí, o que solo recorras un pequeño tramo desde Galway hasta el Burren, prepárate para quedarte sin aliento con la belleza de esta costa agreste. Ya sean algunos de los acantilados marinos más altos de Europa, playas de arena blanca preciosas y aguas turquesas, ver a surfistas de renombre coger olas enormes en Lahinch, o explorar torres y castillos abandonados frente al mar, recorrer la Wild Atlantic Way es una experiencia inolvidable.
Si estás planeando un viaje a Irlanda, reserva una excursión de un día desde Dublín a la Wild Atlantic Way.





